Soy mujer y tengo el poder de comprar tus productos, o los tuyos o tal vez los de él

Mariposeando por la red me he encontrado con una consultora especializada en marketing para mujeres. Está en Australia y se llama Splash. Entre sus clientes se encuentran empresas con productos dirigidos potencialmente a la mujer u otros como Firestone, generalmente con una publicidad más encaminada al target masculino.

Me parece una idea fantástica, ya que no es crear productos para mujeres en el sentido de coches con pintalabios en el salpicadero en vez de encendedor, o teléfonos móviles de color rosa, sino ir más allá. ¿Cuales son sus necesidades, cómo llegar a ellas y convencerlas de que nuestro producto es el mejor?. Sea una rueda, un destornillador o un sujetador. Porque muchas veces, incluso cuando el producto es específico para mujeres, parece que está dirigido hacia el público masculino.

Marketing para la mujer

La mujer es tres consumidores en uno: compra para ella, compra para su familia y compra para su trabajo

Y es que los datos hablan pos sí solos ya que el 80% de la compras son bajo su influencia de decisión final. Sea el producto que sea. I’m a woman. Hear me shop.

Según Splash, la mujer hoy en día es tres consumidores en uno: “In essence, women are three consumers in one: they are buying for themselves, they are buying for their families and in more and more cases, they are buying for business.

Y es que son muchas las mujeres que en los últimos años se están convirtiendo en sus propias jefas. Son emprendedoras, compran para sus familias y compran para ellas mismas.

Según un estudio de American Marketing Association, la mujer tiene una actuación de compra diferente a la del hombre. Busca y compara, es menos influenciable a los anuncios de publicidad.  Le gusta tener una relación personal con el vendedor, a través de la  conversación, al trato de tú a tú, e incluso puede cambiar de marca si el empleado con el que tiene esa relación cambia de empresa.  El hombre, en cambio, prefiere pertenecer a grupos y es más proclive a seguir a marcas que conllevan roles con los que se siente identificado.

En un próximo post analizaremos la participación de la mujer en las redes sociales, cuna de la comunicación, la conversación y las relaciones personales.

Poco a poco parece que las marcas se están dando cuenta, ya que muchos anuncios de alimentación o juguetes donde años atrás los protagonistas ABSOLUTOS eran los niños por su influencia de consumo, incluyen la figura de quien tiene la decisión de compra final: la mujer.

De todas formas todavía queda mucho por andar y explorar. Pero no hay que dejar de lado este mercado emergente que piensa y siente diferente.